Retratos de Mazarrón

Retratos de Mazarrón

PERMITIDME UNAS LÍNEAS

He intentado trabajar con auriculares sumamente precisos todos los detalles (sólo los hemos dejado de lado en la etapa de masterización); y hacer casi como cuando de pequeño construía con LEGO. Sólo que aquí la maravilla y la potencia de los sintetizadores y samplers permiten que no se nos acaben nunca las piezas y ser nosotros constructores de las mismas, dándoles las mil formas que vamos precisando: el arquitecto del sonido con medios electrónicos se sitúa a un nivel más humilde en cuanto a calidad tímbrica, pero cuenta con una paleta de colores y recursos casi infinitos.

He intentado jugar con todo ello para pintar y homenajear a esta tierra, esperando ensalzar sobre todo sus valores ecológicos, por encima de los económicos. Leyendo sobre la comarca, escuchando tantas veces ese mar, sus aves, teniendo presente su historia. He compartido la aspiración de muchos: que la actividad humana sirva a todos y sin menoscabo de la naturaleza en cualquier punto del planeta.

Pedro Egio

¿QUÉ ES “RETRATOS DE MAZARRÓN”?

Como reza el título, estamos ante una música descriptiva, figurativa, también minimalista, con todas las limitaciones y ventajas de esas características. Poco platónica por esencia como todo lo figurativo en cuanto que culto al simulacro, pero bastante en cuanto a un trabajo numérico y conceptual cuidadoso.

Salvando todas las distancias salvables, pivotamos sobre tres vértices: la intención del Impresionismo (DEBUSSY, ALBÉNIZ), la labor de construir con miles de pequeñas piezas del Minimalismo (MICHAEL NYMAN, WIM MERTENS) y todos los recursos técnicos de lo que ya comienza a ser tradición de la New Age (desde WENDY CARLOS, ISAO TOMITA, a ENYA, LEAO o VITALE).

Este al menos es el suelo teórico del que surgen el sonido y el discurso de estos ocho retratos sobre un modelo que da mucho de sí, para los que conocemos esta tierra y su historia: los parajes de Mazarrón, de Bolnuevo a la Azohía, ocho puntos o momentos claves, plagados de estética y significado, que se dejan asir bien por el vigor de la electrónica.

Quizá un buen consejo sea, no oír estos “Retratos” de fondo, sino escucharlos con la mayor inmediatez posible, relajadamente -con los mejores auriculares que tengamos a mano-, para captar cuantas más piezas del puzle mejor, para enfocar todas las coordenadas, geográficas y aun históricas del modelo.

Miguel Ángel García. Ingeniero de Towertrack

A MARÍA JOSÉ EGIO.

El placer se sirve en pequeñas copas.
¡Que estos “retratos” sean una en tu vida!
Pedro Egio

Trabajo subvencionado con una de las Ayudas para Iniciativas Culturales de la ONCE en su edición de 2007.

01 Bolnuevo

Pasando por acantilados y calas en maravilloso trenzado, vamos, dirección Este, saboreando naturaleza en movimiento, belleza y aún sublimidad. Nos adentramos en una cueva volcada sobre las olas. Caminamos por delante de la Ciudad Encantada, esa formación rocosa tan peculiar. Seguimos hasta el final de la Rambla de las Moreras. Recordamos diluvios pasados.

02 Sierra Moreras

Paraje mediterráneo por el que caminamos conducidos por el caminar de una tortuga mora -típico reptil de la zona-, cuando la legendaria tormenta amaina. Ascendemos, entre rachas de brisa y una naturaleza que despierta, hasta el Cabezo del Plomo y sus vestigios de poblado neolítico, donde el corazón se nos encoge tocado por el vértigo … Continuar leyendo

03 Castellar & Nares

Nadando nos acercamos a la orilla de la playa del Castellar en los primeros albores del día. Paseamos hacia el cabezo que la separa de Nares. Salimos a la playa de Nares, donde prosigue la calmada danza de la naturaleza, arrebatada al final por dos tañedores de oboes medievales.

04 Minas

Deambulamos por territorios donde el hombre ha arañado la tierra, desde los fenicios, pasando por los romanos, los árabes y nuestros inmediatos antepasados del XIX. Soledad, tierra, ritmo, metal, cante minero y soledad.

05 Bahía

Desde el Pico del Águila y su fundición neolítica seguimos hacia la arenosa y suave playa de Bahía, cuyo mismo nombre invoca cálidas y arenosas tierras. Nos bañamos con desenfadada cantinela y desenfado. Luego continuamos viaje hacia la playa de La Isla, pasando por terreno un tanto sagrado.

06 Barcos fenicios

Llegamos a los parajes donde naufragaron aquellas dos naves fenicias desenterradas recientemente y misteriosamente conservadas. Imaginamos su paso hacia el fin, primero bajo las estrellas que les servían de orientación, después empujadas por desfavorable viento y oscurecido cielo. Es fácil musitar algo parecido a una oración.

07 Garum

Cabe imaginar la fabricación de esa apreciada salsa para nuestros ilustres antecesores romanos; imaginar su laboriosidad, su excitación, la espera hasta que fermenta; su danzar durante la festiva comida, degustada en tantos rincones del Imperio desde aquí exportada.

08 Torre de la Azohía

Nos vamos acercando a Cartagena, la grande, la milenaria, la envidiada, en el fin de nuestro deambular imaginario y nos topamos con la torre vigía de Santa Elena, donde todo resuena, como en un hónfalos profano.