“Listas negras” en el correo electrónico

El glosario de términos de la fauna y flora que puebla internet puede engrosarse con uno nuevo: BL, Black List o lista negra.
Se trata de un invento bastante reciente a lo que yo sé, que designa un conjunto de direcciones de correo secuestradas por cualquier causa –generalmente con la excusa de propagar spam-; conjunto del que se puede salir – y aquí viene la maldita gracia del tema- previo pago de una cantidad de dinero al James Bond de pacotilla.

Yo llevaba ya unos meses notando irregularidades en mi cuenta de correo: a veces había interrupciones en los mensajes de las listas de Yahoo a las que estoy subscrito, de temática bien inocente y desde luego nada insustancial, todo lo contrario al spam. Y además, algunos mensajes particulares que tampoco me llegaban, diciéndome los emisores de los mismos que habían recibido el correspondiente aviso de devolución.
Como la cuenta de correo a la que me refiero funcionaba en un 80 o 90% ya me iba acostumbrando a llegar a mi cuenta de Yahoo y restablecer el envío de correo; pero es esta una operación que cuando debes repetirla varias veces por semana te cansa, amén de que dejas de leer determinados correos que pueden ser bien interesantes. De forma que te dices: “¿no sería bueno hacer caso de esos mensajes de devolución que nunca tenemos en cuenta, por si arrojan luz sobre lo que está pasando?
Un buen amigo me hizo llegar el mensaje de turno, avisado por mí de la situación. Y entonces descubrimos el pastel. Transcribo lo más transcribible del mismo para no incurrir en publicidad de operadores ni desvelar direcciones:

Subject: Mail delivery failed: returning message to sender
> This message was created automatically by mail delivery software.

> A message that you sent could not be delivered to one or more of its
> recipients. This is a permanent error. The following address(es) failed:

(vienen ahora el nombre de la cuenta y el del host que omito y después el interesante diagnóstico y el nombre del malaventurado doctor o cirujano):

> 62.36.20.205 is in a blacklist at spam.dnsbl.sorbs.net.
> 550)

(Y ahora lo mejor: el link para curarse, siempre que uno esté dispuesto a pagar 50€, claro):

…………..

Lo siguiente ya se puede suponer. Pinchar en el link a ver qué se puede hacer para remediar la situación, incluso con la esperanza de llegar a un lugar de la red donde reinan la justicia y las cosas bien hechas. Pero en seguida descubres que sigues siendo ingenuo quasi imbécil:
“le hemos capturado su IP para que usted no perturbe: somos así de buenos, de eficaces, de precabidos. Suéltenos 50€ y será nuevamente libre”.

No está mal pensado el negocio, hasta las comunicaciones por e-mail deben pagar ahora canon a custodios de la limpieza.

Pero el tema puede retorcerse más. En:

Podemos descargarnos un flamante monitor de listas negras por 67 dólares: desde luego, los hay que están en todo y no escatiman esfuerzos por la comunidad.

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